Bart fue mi jefe por más de un año en el Centro de Investigación Jülich. Además de haber sido mi jefe, lo considero mi mentor. Me hizo sentirme a gusto y seguro de mí mismo cuando trabajaba con él. Creo que su carácter era muy parecido al mío, al menos en algunos aspectos.
Una vez Bart me contó una historia. Cuando él aún estaba estudiando en la universidad, un compañero le contó sobre algún trabajo manual que pagaba muy bien (no recuerdo bien exactamente qué era, pero era algo como simplemente meter algún artículo en cajas). Después de escuchar lo que le contó su compañero, Bart decidió tomar ese mismo trabajo. Después de trabajar pocas horas en su nuevo empleo, y aún que necesitaba el dinero, renunció. Después me explicó: "¿porqué tengo que estar haciendo esto yo? ¡Yo no soy bueno para esto!".
Esta historia me ha dejado pensando mucho tiempo. A veces hacemos (o hago) cosas por que pensamos (pienso) que son necesarias y hacemos (hago) un "esfuerzo" realizándolas. Porque todo el mundo (aparentemente) puede hacer algo no significa que lo debamos hacer, o que debamos ser buenos en eso.
Por lo menos en mi entorno siempre ha sido así: "¡Tu abuelo era vendedor! Vienes de una familia de comerciantes.", "La misión de esta escuela es crear emprendedores.", "Esta es una ciudad de líderes". Cuando todo tu entorno gira alrededor de estos valores, es muy difícil salir de ellos. Eres un forastero en tu propio patio.
Simplemente yo no soy esa persona y he gastado mucha energía tratando de serla. Hasta que mi jefe me contó su historia *click* todo tuvo sentido. ¿Porqué tengo que estar haciendo esto yo? ¡Yo no soy bueno para esto! Tal vez para algunas personas sea fácil encontrar su verdadera personalidad. Para mí no lo fue.
Yo me considero una persona introvertida. No soy antisocial, ni asocial. Disfruto mucho estar con personas a las cuales les tengo afecto, pero también disfruto estar solo. Me considero un "team player", pero cuando estoy trabajando prefiero estar solo. Y todo esto no está mal. Simplemente así funciono yo.
No tiene nada de malo ser como soy, no tiene nada de malo ser yo. Creo que he pasado demasiado tiempo tratando de ser como la gente espera que sea y Bart me enseñó que no tiene que ser así; es mejor no luchar contra quien en realidad eres y cultivar tus fortalezas, por extrañas que sean.